jueves, 8 de enero de 2015

L'Amour plus fort que la Haine...

«People are afraid to merge on freeways»
Less Than Zero, 1985
Bret Easton Ellis
El suceso acontecido en París contra la revista Charlie Hebdo sin duda dará mucho que hablar, y ya no solo por el propio atentado sino por las reacciones que llevará a cabo el gobierno galo, justificando futuros recortes de libertades a las minorías que viven en Francia; tal y como ya sucedió en las revueltas de 1995 y 2005 respectivamente. Pero en esta ocasión el crimen ha sido tan atroz y salvaje que ningún politólogo intelectual de la izquierda llevará la contraria a los liberales cuando estos, llenándoseles la boca, sentencien que El Otro (los inmigrantes de confesión musulmana) «son unos desagradecidos; mira cómo nos pagan el aceptarlos en nuestro país». Mañana, no habrá voces hipócritas alegando que la culpa es nuestra porque deberíamos apoyarlos para su integración, y volcarnos ofreciéndoles ayudas sociales.
Una afirmación condescendiente que tan solo potenciaría la segregación.

Así que, todos lo sabemos, es indiferente que los representantes de la comunidad islámica residente en Francia se hayan apresurado a condenar el atentado; el mal ya está hecho y satisfaciendo a extremistas de la derecha— es cuestión de tiempo que el miedo al Otro, al diferente, se establezca en la memoria racial del pueblo galo y se potencie (aun más) el rechazo a lo ajeno. Quizás incluso veamos, en fechas próximas, acercamientos de las comunidades laica e islámica en actos de repulsa pero a la larga las pútridas aguas de la xenofobia volverán a su cauce.

Es solo cuestión de tiempo que alguien se cuestione, en cualquiera de los distritos deprimidos del Norte de París, o Lyon, o Nantes, si la libertad de expresión consiste realmente en atentar contra las creencias del Otro. Sí, es cierto, en estos momentos quien esté leyendo estas líneas podría pensar que no es el momento para plantear esto pero, realmente, ¿no termina la propia libertad donde comienza la ajena? ¿No es un insulto o un ejercicio de mobbing un acto de violencia en sí mismo? 

De este modo, si diferenciamos lo que es la agresividad —ese acto animal, por ejemplo de un león sobre una gacela, donde no existe dolo en la acción— de la violencia que es, sin duda alguna, una realidad o acto propiamente humano que procede del propio uso del lenguaje, sea hablado o de pensamiento, entonces, podríamos llegar a entender que alguien se sintiese herido por la publicación de las caricaturas de Mahoma. De acuerdo, nadie está obligado a comprar la revista, es cierto, pero el problema surge de nuestro propio sistema de valores (vinculado al liberalismo) y de cómo escondiéndonos dentro de este nos sentimos con derecho a atacar a aquello que sea diferente.

Es decir, si en este mismo momento bromease acerca de los redactores muertos en el atentado, hiciese chistes sobre las víctimas de ETA o acerca de mujeres violadas en India, muchos se apresurarían a tacharme de insensible o algo mucho peor. Porque en Occidente aseguramos aceptar a todos cuando, en nuestro fuero interno, solo estamos dispuestos a aceptar a aquellos que se sometan a nuestras condiciones. Cualquiera de los casos que he mencionado son execrables para cualquiera —terrorismo islámico, nacionalista, machista—, y jamás se nos ocurriría tomárnoslos a la ligera.

Menos aun, interrumpir un oficio religioso rodeado de fieles para cargar contra sus creencias; nos guarecemos en el anonimato de la mayoría y (en esta sociedad de paradigmas) nuestros iguales nos jalean  «¡Pero que huevos tienes!», sin pararse a pensar que lo dicen y nos valoran porque nos hemos atrevido a enfrentarnos a algo... y eso por desgracia puede tener consecuencias.

Como cruzarte con un par de exaltados.
Y si bien es cierto que los malogrados miembros de Charlie Hebdo cargaban contra todo y contra todos, islámicos o fascistas o católicos, han resultado ser (supuestamente) extremistas islámicos quienes se los han llevado por delante y lamentablemente, al tratarse de El Otro, el pueblo francés/europeo tendrá un claro enemigo al que enfrentarse; no ha sido un igual una miembro del partido y su madre ejecutando a la presidenta de la Junta, o un fundamentalista católico apellidado Breivik perpetrando una masacre en una isla—, ni un loco aunque nos gustaría pensar así. Existe un componente de odio detrás de estos ataques y siempre, absolutamente siempre, responden a una lógica de causa-efecto relacionada con la violencia.

Y así será, mientras sigamos siendo el niño que se ríe del raro de clase...

5 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

Gracias por tu MAGNIFICO comentario

TORO SALVAJE dijo...

Es nuestra horrorosa historia.
La de la humanidad.
Desde el primer homínido hasta hoy.
Guerras, violencia, codicia...
Eso es lo que somos.
Me canso de decir lo mismo siempre.
Hoy son fundamentalistas islàmicos, hace unos siglos era la Inquisición, mañana serán otros....
Las ansias de poder y la naturaleza repugnante de la mayoría de humanos está tras todo eso.
Desde Siria a París, desde Kabul a Oslo.

Rud dijo...

¡Hola!
Ciertamente el amor es más fuerte que el odio.
Cuando he leído la prensa el miércoles 7 y jueves 8, me he quedado tan impresionada, que no podía creer que el terrorismo hubiese llegado a suelo francés.
Inmediatamente pensé en rechazar esa acción malsana desde mi pequeño blog. Sólo he dado un resumen de los sucesos y he sentado mi indignación; lo tuyo es más completo, lo has llevado al plano del análisis político desde tu particular punto de vista.
Ciertamente el insulto, sobretodo a tus creencias, es un acto de violencia, no cabe la menor duda; pero no podemos ir con ametralladoras vengándonos de todo aquel que se burle de lo nuestro, ¿no te parece?
Lo de la gacela y la leona es un acto puro de supervivencia, aunque nos dé pesar del hermoso animal atacado. En la masacre del Charlie Ebdo, existen todos lo elementos tipificados en la Ley Penal: dolo, premeditación, alevosía…
Que se trata del "otro", sé a qué te refieres; es más comprensible cuando has sido inmigrante; pero ello no puede cegarnos, está sucediendo algo raro, algo demasiado grave, lo cual podría degenerar en una xenofobia desbocada.
Disculpa, me alargué. Ha sido un gusto leerte.
Un gran abrazo

40añera dijo...

No puedo agregar ni una coma a una argumentación sensata y bien expuesta

Me ha encantado descubrirte
Un beso

Lan dijo...

Es un gusto, para mí, leer algo distinto a lo que se está publicando en todos los medios.
Tus palabras me parecen más reflexivas que las de tantos comentaristas y expertos.
Te felicito por no unirte al pensamiento imperante que todo lo simplifica.
Me ha gustado leer tu artículo.
Un abrazo.