lunes, 16 de febrero de 2015

En la espesura

http://sylviareborn.es.tl/Eneko-II.htm
... desván sombrío
niño azul y arrugado
en el baúl

miedo en el cuerpo
polvo, en suspensión
sin casi brizna de aire

duele en el alma
blindar la causa
lacrar la red...

12 comentarios:

El collar de Hampstead dijo...

Ayyy esos muñecos...

Miedito.
Y dicen que los venden como churros...

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Un niño azul y arrugado...
Se lo comió el mar?

María dijo...

El miedo paraliza y bloquea, el miedo a veces también duele.

Un beso.

Rafa Hernández dijo...

A mí esos niños me dan hasta miedo.

Un abrazo Borja.

Beauséant dijo...

duele en el alma
blindar la causa

a veces el miedo al propio miedo nos hace sufrir más que el miedo..

o algo así

¿no?

Susana Jiménez Palmera dijo...

No es lo sombrío lo que en algunas ocasiones nos llena de miedo el cuerpo , es la luz que la que nos paraliza. Me gusta lo denso pero tambien la belleza en los versos.
Un abrazo

Imaginativa dijo...

Cuánto miedo. Pobre niño.

Saludos.

Borja F. Caamaño dijo...

Algo en lo que la mayoría parecéis coincidir: la presencia tangible del miedo.

Ese pavor paralizante que nos impide actuar, o hacerlo de la forma más adecuada, y en cuanto a si se lo comió el mar... no sé qué decir.

En un test que me hizo una amiga, hace siglos, apareció esa imagen en mi cabeza: un niño azul y arrugado, muerto, en un baúl cerrado del desván.

Me negaba a abrirlo consciente ya de lo que iba a encontrar... eso sí que da miedito.

Isa dijo...

Hola Borja, parece un niño de colores. Se ve un niño hermoso. El miedo es a enfrentarse al mundo y que no se lo coman a uno.
Un bebé no tiene que dar miedo, tiene que dar ternura quien lo mira y quien tenga que criarlo.

Borja, me encanta tu libro del Purgatorio. Lo leo despacio porque lo baje en el ordenador y se me cansa la vista. Es muy ameno y engancha. Voy por la página 55 aun queda lo más fuerte del libro. Tenemos en común un internado, tú de curas, yo de monjas. Supongo que cuentas tu vida.
Saludos y abrazos

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Un niño muerto apenas nacer, mantenido oculto en la oscuridad de un baúl. Qué imagen tan tenebrosa!
=(

Borja F. Caamaño dijo...

Sin duda es una imagen tenebrosa, y es la que afloró a mi mente cuando en aquel juego de psicología para principiantes me dijo que abriese el baúl y yo no me atrevía... era pavor lo que sentí.

Rayén dijo...

Hasta aquí el azul era uno de mis colores favoritos, Borja.
Mis saludos y gracias por la visita.